El Museo de Sitio de la Universidad Nacional de Quilmes no solo custodia ladrillos, maquinarias de antaño y estructuras; resguarda las historias humanas que le dieron sentido a este espacio. Para eso se creó un circuito de 2 líneas de tiempo, 6 paneles infográficos, 2 carteles con información histórica, y 3 carteles que aportan información sobre las antiguas maquinarias. Las piezas del museo dan cuenta del crecimiento, auge, caída y resurgimiento del espacio fabril. Un espacio que no solo tiene mucho que contar sobre el pasado, sino que también piensa en el futuro.



Las y los invitamos a recorrerla también a través de dos piezas audiovisuales complementarias que dan cuenta de la transformación de la Fabril Financiera.
Las producciones audiovisuales que componen esta muestra abordan la dimensión social del predio en dos momentos clave de su historia: la experiencia fabril y su reconversión universitaria. Dos miradas para entender cómo el suelo que hoy habitamos como estudiantes y vecinos fue, y sigue siendo, un pilar de la identidad de Bernal.



A través de dos valiosos documentos audiovisuales, se reconstruye el impacto social, histórico y territorial de la antigua planta de la Fabril Financiera en Bernal. Mientras que el primer documental recupera los recuerdos, vivencias y la cultura obrera de quienes habitaron la fábrica en sus años de esplendor productivo, el segundo material registra la transformación arquitectónica, social y cultural que dio vida a la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ). Un recorrido que da cuenta de cómo un espacio atravesado por el trabajo físico y la desindustrialización se resignificó en un faro de educación pública, memoria colectiva y movilidad social.
Historias Entre Telas (2004) – Documental sobre los recuerdos de la Fabril Financiera
La investigación testimonial y audiovisual realizada por estudiantes de la Licenciatura en Comunicación Social de la UNQ en 2004, recupera voces centrales para entender esta dimensión social e humana:
La fábrica como una “familia” y el paternalismo industrial
Los testimonios de exoperarios e hijas/os de trabajadores destacan que la Fabril Financiera funcionaba como una micro-ciudad autosuficiente dentro de Bernal. La empresa no solo proveía empleo, sino también vivienda, comedores, servicio médico y espacios de esparcimiento (como torneos deportivos internos o festejos de fin de año). Era muy común que trabajaran padres, hijos, tíos y hermanos en distintas secciones (textil, fundición o mantenimiento), creando una red de contención comunitaria donde el espacio de trabajo era inseparable del espacio familiar.
El rol transformador de la mujer obrera
El archivo audiovisual y testimonial de la UNQ enfatiza la fuerte presencia femenina, especialmente en las secciones de hilandería y tejeduría: para muchas mujeres de las décadas de 1950 a 1970, la Fabril significó la oportunidad de acceder a un salario propio e independencia económica, combinando la jornada laboral con las tareas de cuidado en el hogar. Se generaron redes de solidaridad invisibles entre las obreras para el cuidado de los niños y el acompañamiento durante situaciones difíciles o reclamos de mejores condiciones laborales.
El impacto del “sirena” en la vida del barrio
El testimonio de los vecinos de Bernal demostró cómo el ritmo de la fábrica condicionaba la dinámica urbana: La sirena de cambio de turno estipulaba la hora de levantarse, el flujo de los transportes colectivos, la apertura de los comercios cercanos y la hora del almuerzo de todo el vecindario. El posterior cierre y abandono de la planta a fines de los ’70 e inicios de los ’80 sumió al barrio en una etapa de silencio y decadencia económica que afectó a familias enteras.
La resignificación comunitaria
Cuando la UNQ abrió sus puertas en los años ’90 recuperando los viejos hangares de la fábrica, el reencuentro de los antiguos trabajadores con el lugar generó un impacto emocional profundo: exobreros relataban la tristeza de ver la fábrica destruida o vacía, y el orgullo posterior de ver a sus nietos caminando con cuadernos y libros por los mismos pasillos por donde ellos transitaban otrora con mamelucos y herramientas. Estos relatos orales demuestran que el Museo del Sitio no es un mero depósito de máquinas antiguas, sino la puesta en valor de las vivencias, el esfuerzo y las identidades de la comunidad obrera de Quilmes.
El hilo de los sueños (2019) – Documental sobre la transición de fábrica a universidad.
La transformación de la Fabril Financiera en el campus universitario de la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ) —proyecto arquitectónico iniciado a principios de la década de 90 y liderado por la dupla de arquitectos argentinos integrada por Mederico Faivre y Juan Manuel Borthagaray — sintetiza la conversión de una ruina del modelo agroexportador/industrial desmantelado en un símbolo vivo de educación pública y soberanía cultural.
Reutilización adaptativa: De la ruina al espacio educativo
A diferencia de los proyectos que demolían las viejas estructuras fabriles para desarrollos inmobiliarios privados, el proyecto de la UNQ optó por la reutilización adaptativa (adaptive reuse):
- Conservación de la escala urbana: Se preservó la icónica envolvente de ladrillo visto, los grandes galpones parabólicos, las columnas de hierro y las claraboyas que bañaban de luz natural la planta de producción.
- Resignificación espacial: El eje central que antes organizaba la línea de montaje o el movimiento de cargas y maquinaria pesada se convirtió en la “Rosa de los Vientos”, la gran nave/calle interior conectora del campus donde confluyen estudiantes, docentes y graduados.
Dimensión social: Democracia, acceso e inclusión
La reconversión física acompañó una transformación de profundo impacto comunitario en el Conurbano Sur:
- Símbolo de recuperación del espacio público: El predio abandonado que representaba el duelo de la desindustrialización y los despidos de las décadas pasadas pasó a ser un faro de desarrollo, investigación y extensión universitaria.
- Primera generación universitaria: El espacio físico donde los abuelos y padres de la zona trabajaban como obreros fabriles es hoy habitado por sus nietos y e hijos, cumpliendo un rol clave en la movilidad social ascendente.
Dimensión cultural e identidad de campus
El diseño arquitectónico abierto y flexible fomentó la construcción de una identidad universitaria participativa:
- Espacios de encuentro cotidiano: La integración de laboratorios, aulas, talleres audiovisuales y áreas de descanso bajo la misma estructura industrial promueve el diálogo interdisciplinario.
- Memoria histórica integrada: La arquitectura no oculta su pasado textil e industrial; al contrario, lo exhibe. Los ladrillos centenarios dialogan con el equipamiento científico y tecnológico de vanguardia, recordando permanentemente que el conocimiento actual se cimenta sobre la historia del trabajo de la región.